Nervio óptico

Neuritis Óptica en Zapopan

Pierdes visión en un ojo en cuestión de horas, te duele al moverlo y los colores de ese lado se ven lavados. Ese trío describe una neuritis óptica, y el estudio de las primeras semanas define el tratamiento.

Dra. Ariadna Silva Lepe · Cirujana Oftalmóloga Cédula profesional 1773318 · Especialidad 3279351 Oftari Institute · Zapopan, Jalisco

Valoración del nervio óptico en consulta de neuro-oftalmología
  • 20-40 años Edad más frecuente de aparición
  • Horas o días Velocidad de instalación
  • 2-4 semanas Inicio habitual de la recuperación
  • Resonancia Estudio clave en la valoración

La neuritis óptica es la inflamación del nervio óptico. Se presenta de forma bastante característica: pérdida de visión en un ojo que se instala en horas o pocos días, dolor al mover el ojo y colores que se ven apagados o lavados de ese lado.

Es el motivo de consulta más clásico de la Neuro-Oftalmología y uno de los que más cambia según su causa. Puede ser un episodio aislado o la primera manifestación de una enfermedad desmielinizante o autoinmune, y por eso el estudio dirigido en las primeras semanas importa tanto como el tratamiento.

Posibles síntomas

Cómo se reconoce

El cuadro es bastante característico. Estos son los signos que se buscan en consulta y que el propio paciente suele describir.

  • Pérdida visual en un ojo

    Se instala en horas o pocos días. Puede ir de visión borrosa a una pérdida importante.

  • Dolor al mover el ojo

    Presente en la mayoría de los casos y frecuentemente anterior a la pérdida de visión.

  • El rojo se ve apagado

    La desaturación del color en ese ojo es uno de los signos más precoces y específicos.

  • Pupila que responde peor

    El defecto pupilar aferente es un hallazgo objetivo del examen, no depende de lo que el paciente refiera.

  • Mancha central en el campo

    Una zona ciega en el centro de la visión, que se documenta con campimetría.

  • Empeora con el calor

    La visión baja con el ejercicio, la fiebre o una ducha caliente, y se recupera al enfriarse. Es el fenómeno de Uhthoff.

Estos síntomas son orientativos: no aparecen en todos los casos ni todos a la vez, y su presencia no confirma un diagnóstico. Solo una valoración oftalmológica presencial permite establecerlo.

Cómo se manifiesta

El cuadro típico afecta a un solo ojo y avanza rápido:

  • Pérdida de visión en uno o dos días, desde visión borrosa hasta pérdida importante.
  • Dolor al mover el ojo, presente en la gran mayoría de los casos y muchas veces previo a la pérdida visual.
  • Desaturación del rojo: ese color se ve apagado o descolorido comparado con el otro ojo.
  • Pérdida de contraste, con la sensación de mirar a través de un vidrio sucio.
  • Zona ciega en el centro del campo visual.
  • Empeoramiento con el calor o el ejercicio, conocido como fenómeno de Uhthoff.

La exploración detecta además un defecto pupilar aferente: la pupila del ojo afectado responde peor a la luz. Es un signo objetivo y de los más valiosos del examen.

Por qué la causa lo cambia todo

Bajo el mismo cuadro clínico hay entidades con pronóstico y tratamiento muy distintos:

  • Neuritis óptica desmielinizante típica: la más frecuente. Se asocia a esclerosis múltiple y suele recuperar bien.
  • Neuromielitis óptica (anticuerpos anti-AQP4): más agresiva, con mayor riesgo de secuela visual y de afectación bilateral. Requiere tratamiento inmunosupresor sostenido.
  • Enfermedad por anticuerpos anti-MOG: con frecuencia bilateral y muy sensible a corticoides, pero con tendencia a recaer al suspenderlos.
  • Neuritis infecciosa o parainfecciosa: asociada a infecciones, más común en niños.
  • Formas atípicas: sin dolor, con inflamación del disco muy marcada o en mayores de 50 años. Obligan a descartar causas isquémicas, compresivas o inflamatorias sistémicas.

Distinguirlas no es un detalle académico: define si el paciente necesita solo observación, corticoides intravenosos o tratamiento inmunológico a largo plazo.

Tratamiento y recuperación

En la forma típica, los corticoides intravenosos aceleran la velocidad de recuperación, aunque no cambian de manera significativa la visión final. Su indicación real es acortar el episodio y tratar los casos con riesgo de secuela.

La recuperación habitual empieza entre la segunda y la cuarta semana, y la mayoría de los pacientes recupera una buena agudeza visual en tres a seis meses. Puede quedar una pérdida sutil de contraste o de saturación del color aunque la agudeza vuelva a la normalidad.

En las formas asociadas a neuromielitis óptica o a anticuerpos anti-MOG, el tratamiento se coordina con neurología y suele mantenerse en el tiempo para evitar recaídas.

Cuándo hay que acelerar el estudio

Estos rasgos apuntan a formas atípicas o a otras causas de pérdida visual, y requieren valoración sin demora:

  • Pérdida visual en ambos ojos a la vez.
  • Ausencia total de dolor al mover el ojo.
  • Aparición después de los 50 años, sobre todo con dolor en la sien o al masticar.
  • Visión que sigue empeorando pasadas dos semanas.
  • Falta de recuperación al cabo de un mes.

Ante cualquiera de estos signos, acude a urgencias oftalmológicas o escribe por WhatsApp para una valoración prioritaria.

Dudas frecuentes

Preguntas sobre Neuritis Óptica

Las respuestas que más se repiten en consulta. Si la tuya no está, escríbela por WhatsApp y la Dra. Silva la responde.

¿La neuritis óptica significa que tengo esclerosis múltiple?

No necesariamente. Es cierto que un episodio de neuritis óptica puede ser la primera manifestación de una esclerosis múltiple, pero también existen formas aisladas que nunca vuelven a repetirse, y otras asociadas a neuromielitis óptica, a anticuerpos anti-MOG o a infecciones. La resonancia magnética de cerebro es el estudio que más orienta sobre ese riesgo, y por eso se pide en la valoración inicial.

¿Voy a recuperar la visión?

En la forma típica, la mayoría recupera buena agudeza visual en un plazo de tres a seis meses. Es frecuente que quede una diferencia sutil entre ambos ojos en contraste o en intensidad del color, perceptible para el paciente aunque las pruebas den normales. Las formas asociadas a neuromielitis óptica recuperan menos, razón de más para identificarlas pronto.

¿Qué estudios se piden?

Campimetría, OCT de nervio óptico y capa de fibras nerviosas, visión de colores y sensibilidad al contraste, más resonancia magnética de cerebro y órbitas con contraste. Según la sospecha se añaden anticuerpos anti-AQP4 y anti-MOG, y un perfil de laboratorio para descartar causas infecciosas o autoinmunes.

¿Los corticoides me van a hacer ver mejor a largo plazo?

Aceleran la recuperación pero, en la forma típica, no cambian de forma significativa la visión que se alcanza a los seis o doce meses. Se indican para acortar el episodio y, sobre todo, en los casos con riesgo de secuela o con sospecha de neuromielitis óptica, donde sí son determinantes.

¿Puede volver a pasarme?

Puede. El riesgo de recurrencia depende de la causa: es bajo en un episodio aislado sin lesiones en la resonancia, y considerablemente mayor en neuromielitis óptica o en enfermedad por anticuerpos anti-MOG, que justamente se caracterizan por recaer. Identificar cuál es el caso es lo que permite prevenir el siguiente episodio.

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